AMIGOS

POR CUESTIONES DE TIEMPO, ESTE BLOG SE ACTUALIZARÁ LUNES Y JUEVES.
GRACIAS A TODOS!!!!!
BESOS ENORMES!!

jueves 12 de noviembre de 2009

FIN DE UNA ETAPA 2/2

Gloria Estefan - Como me duele perderte





El domingo no tuve noticias de él. Y fiel a mi estilo, necesitaba hablar.
Una explicación que me llevara a entender el por qué me había tratado tan mal.
Si él me hubiera dicho lo del disc-jockey, lo de la salida del reservado y toda la confusión… pero no me dijo nada.
Y no pude contactarlo por ningún lado.
El lunes, al llegar al colegio, las chicas me abrazaron.
Sabían todo porque estuvieron el domingo metidas en mi casa, elucubrando diferentes hipótesis para entender al chiflado de mi novio (o ex, porque a esa altura y como estaban las cosas, ya no sabía cuál era mi situación).
En el colegio me desconcentraba, recordaba una y otra vez su boca en otra que no era la mía.
Abrazando otro cuerpo que no era el mío.
Y debía hacer esfuerzos sobrehumanos para no gritar de rabia.



Toda esa semana, lo llamé y nunca pude encontrarlo.
No pensaba montar guardia en la puerta de su casa, hasta ahí llegaba mi amor, tampoco la pavada. Aún me quedaba algo de dignidad.
El último intento, fue a la casa de la madre. Pobre mujer que ya no sabía qué decirme.
Y recordé haber vivido esa misma situación.
- Está ahí, verdad?
- Vos sabés cómo es, Pau.
Listo, ya estaba.
Me saqué la alianza, que quemaba en mis dedos, la puse en una cajita, la envolví y se la envié con un remís hasta la casa de la madre.
Y hablé en mi casa:
- Con Diego se terminó todo, y esta vez es en serio.
Me preguntaron los motivos y me negué a darlos. No tenía ganas de revivir todo de nuevo.
Y mi nona me lanzó la siguiente sentencia:
- Bueno, no más novios. El próximo que entre a esta casa que ya sea el último y con el que te cases. Nada de hacer desfiles de mocosos!!!! No quiero que la gente hable de vos.


Maldito “qué dirán” (y el próximo que entró fue quien me llevó al registro civil, carajo!!!!).
Hasta mi hermana quería saber los motivos, pero a ella le dije:
- No puedo contarte ahora porque me duele mucho.
Por suerte, me entendió.
Reconozco que lo esperaba, que estaba atenta a cualquier auto, que al salir del colegio lo buscaba con la mirada. Ni siquiera me llamó por el tema del anillo.
Cuando fui a bailar, otra vez, estaba con la mirada atenta a las escaleras, creyendo que aparecería. Que se daría cuenta que sin mí no podía, como yo tampoco podía vivir sin él.



Como dice esta imagen, era ese el momento…
Hasta que un día, Paola me dijo:
- Basta, estoy debatiéndome entre decírtelo o no… Diego anda con otra.
- Lo viste? – le pregunté con ansiedad.
- Sí Pau, lo vi en Costa del Sol – hizo una breve pausa, y casi con lástima – y él me vio a mí también… y no me preguntó por vos.
No quise detalles, no quise seguir escuchando.
Volví a llorarme la vida.
Volví a deprimirme.
No podía entender cómo se había olvidado de mí.
Con cuanta facilidad me cambiaba por otra. Sin haberme escuchado, sin haber hablado conmigo.
Creí que ya me venía engañando. Que seguramente, lo de ese sábado había sido una excusa para cortar.
Pero eso solo aumentaba mi angustia.
Tan poco valía para él que no me merecí ni una explicación o la mínima información de que era libre???
Me pegó fuerte esa ruptura. Mi apetito había desaparecido, no escuchaba música, no veía nada que tuviera finales (ni tristes ni felices) porque me ponía a llorar.
Hasta en la agencia de remís me comportaba seria, argumentando que tenía mucho que estudiar, así me evitaba tener que hablar con nadie.
Hasta que…



- No podés seguir así!!!! Vos hecha un mar de lágrimas y él disfrutando por todos lados!! – me dijo un día Pato.
Lo habían visto “reproducido” hasta en la sopa. Por suerte yo no estaba saliendo.
- Mirate, ni culo te va a quedar… pura gomas!!! – me “retó” Kari.
Eso me hizo reír.
Y las quise tanto a esas pibas que no sabían cómo levantarme el ánimo.
Y algo cambió en mí.
- No se merece nada, es cierto.- asentí – Ahora voy a ser la más hija de puta que hayan conocido porque como buena, me vienen cagando todos. Se terminó.
- Pará Pau, no seas drástica – saltó Laura – yegua se nace.
No me importaba nada, en ese momento, la rebeldía, el despecho, la rabia y todo el dolor que sentía, me habían puesto eso en la cabeza.
Estaba enojada.

Y como bocanada de aire fresco, el profe titular de Historia renunció y en su lugar apareció un morocho, de 1,90 mts, motoquero y con 27 años…
Y si les digo que hice una apuesta???
La etapa que empieza, no es para nada agradable. No me enorgullezco, pero tampoco me rasgo las vestiduras.
Y a comparación de lo que se vive hoy, lo mío, fue light!!!




(En la próxima empieza: Socorro 5to año)


AGREGADO: EL SÁBADO SUBO LAS FOTOS DEL ACTO DE MELY Y LES CUENTO EL POR QUÉ DE MI DESAPARICIÓN DE ESTOS DÍAS, Y TAMBIÉN DE MI ENCUENTRO CON UN BLOGGER AMIGO (Y SU ESPOSA, CHE!!!). SÍ, CONOCÍ A EZEQUIEL!!!!!


sábado 7 de noviembre de 2009

HOY ACTUA MI HIJA



Mi nena, mi bebé, mi cielito.
Ayer la tuve en mis sueños. Imaginaba su cara, deseaba que fuera nena.
Todo dejó importar en cuanto me dio "positivo".
Y di oportunidades, y aposté. Perdí, peeeeeeeeeeeero, me quedé con el tesoro más hermoso, escondido, que nadie puede arrebatar y es: SU AMOR.
Esta foto es del primer día de clases del jardín, marzo del 2002. Triste porque faltaba su abuelo.
Pero sabiéndolo cerquita, sintiéndolo en los besos de la abuela, en los de los tíos y en lo de la única primita que recién tenía (ahora ya estamos multiplicados, jajaja).
Era reacia a sonreír en cámara.



Y yo la miraba sin poder creer que no tuviera inconvenientes en la adaptación!!!!
Ingrata, no me extrañaba, jajajajjaajaja!!!
La dejaba en la puerta y me decía:
- Chau mami!!! - y entraba feliz, de la mano de la preceptora. Un angel llamado Sarita.
Una vez pedí permiso para espiarla.
Se me cayeron las lágrimas al verla tan independiente, en SU MUNDO, sin mamaaaaaaaa!!!!!
Pero bien, tampoco era que me jodía. Es que estaba sensible, supongo.



Luego comenzó a relajarse, a actuar en el jardín, pero sin perder esa timidez que ya era una marca registrada en ella.
Todas las seños la adoraban.
- Es tan dulce Melu!!! - este tipo de comentario lo recibí durante los tres años que asistió a ese establecimiento.



Y llegó su pase al Primer grado de la escuela primaria.
Otra vez, la misma sorpresa:
- Qué grande estás!!!! Ya primer grado!!!!
Y se había vuelto charlatana, pero con moderación, jajajajajaa!!!



Mi hermosa Hadita!!! Le puso garra a ese acto porque le había prometido al tío Ivan (mi hermano) que bailaría con ganas, y SONREIRÍA a la cámara.
Mi hermano había partido en agosto de ese año, le dije que si no quería, no lo hiciera; pero ella me dio una lección:
- Yo le prometí al tío y él va a estar, pero no lo vamos a ver hasta que Diosito le de permiso.
Con semejante argumento, salí disparada a buscar la tafeta, tul, lentejuelas, etc!!!!
Y bailaste hermoso, y estabas preciosa!!!



Hoy no parás de ponerte "bijou", sacarte fotos, practicar pasos de baile.
Te digo: - Flogger!!!
Me respondés: - Amarga!!!
Y así estamos, a veces nos amamos y otras tantas nos odiamos, jajajajajaa!!!!
Pero ambas sabemos que hay una línea que no se debe cruzar y es la falta de respeto.
Y el amor nos pone melosas, pegoteadas, mimosas, también fastidiosas.


Hoy mi hija tiene que bailar una murga, jajajaja!!!
Es el aniversario del colegio.
Es algo sencillo, pensarán muchos; hasta simple, pero es mi hija y me pasa que veo éstas (y muchas más) fotos, y ahora sí la veo que está enoooooooooooorrrrme.
La abrazo y me llega hasta LA NARIZZZZZZZZZZZ!!!!!!

Así como les cuento de todo un poco, quería compartir con uds este momento en donde a los padres se nos cae la venda de los ojos como un mazazo en la cabeza.
Tengo que agregarle otro tipo de ropa interior (imagínense) porque toooooooooooodo crece!!!
Y recordé cuando mi viejo dijo: "Es una nena".
Seguro que donde sea que esté morando, se debe revolcar de la risa, frotándose las manos, repitiéndome:
- Yo te dije que cuando fueras madre lo ibas a entender!!!
Y yo te respondo: - No viejo, dejame de romper las pelotas!!!! Buahhhhhhhhhh, no quiero que crezca!!!!!


Pero es ley de vida, así que por las dudas voy a ir viendo un psicólogo, jajajajaja!!!
Su adolescer va a ser mi padecer!!!!






Esta es la canción que va a bailar, pero versión murga (?).


Mañana, subo algunas fotitos de la mocosa para que vean lo lindo que le quedó la ropa que le hizo mi santa madre!!!






P.D: Mañana contesto los comentarios de la entrada anterior. Inconvenientes técnicos y de muchísimo trabajo, me tuvieron bajo un estrés y presión descomunal, es más, tengo que enviar un archivo aún.
Motivo por el cual entraba poco a mi blog y al de uds, o lo hacía en algún break.
Pero ya se está acomodando todo!!!!

Besos y buen finde!!!
Hasta mañana!!!


jueves 5 de noviembre de 2009

FIN DE UNA ETAPA 1/2

Fui con Diego y le dije que mejor vinieran ellos, a lo que él me respondió que “luego”.
Y seguía tomando y hablando con los amigos, quienes miraban a las chicas que se les cruzaban y hablaban de ellas, admirándolas.
Diego ni me tocaba.
- Diego, vamos a bailar? – le pregunté, juntando ira.
- Ahora no.
Me fui con mis amigas y lo dejé con los suyos.
Desde la pista, les decía a las chicas que no entendía qué le pasaba, pero si se quería hacer el “hombre”, conmigo estaba en el horno.
- Dedicale una canción – me sugirió Karina.
Hacía un tiempo que comenzaba a sonar, al menos en ese boliche, el tema “No podrás” (de Cristian Castro, que dicho sea de paso, le queda horrible ese estilo Flavio Mendoza).
Me gustaba muchísimo, es más, me había comprado el cd. Recuerdo que tenía 2 cd solamente: uno era de la NRG (Energy 101.1) y el otro de Cristian!!!

La idea me había parecido genial, así que fui con Kari, hasta el piso de abajo, a hablar con el disc-jockey.
El flaco no me entendía un cuerno, así que salió de la cabina, previo saludo, me dejó un papel y una lapicera, para que le anotara todo.
Le escribí el nombre de la canción, le dije que no me importaba si era remixada o lenta.
En cuanto le pasé el papel, y lo leyó, me hizo señas con el pulgar hacia arriba.
Debo decir que el disc-jockey y el iluminador, tendrían 25 años, aproximadamente, y estaban muy buenos. Pero en ese momento, a mí no me interesaban, ni ellos me daban cabida.
Hago esta aclaración porque Diego había bajado a ver a dónde nos habíamos dirigido, y vio toda la secuencia que mencioné. Pero me parece que creyó que organizaba cita y le pasaba mi teléfono al pibe, no que le estaba pidiendo una canción.
En cuanto lo vi, le sonreí y le dije:
- Vamos arriba.
Hoy me doy cuenta que él entendió todo mal, creyó que lo quería sacar de la vista de mi posible “conquista”, y tantas cosas más…


NO PODRAS - CRISTIAN CASTRO


(Reconozco que me encantó Cristian hasta el año 2001, aprox. y fui a verlo al teatro. Luego me pasó que si escuchaba un tema de él, me deprimía, así que, por mi paz mental, dejé de escucharlo).


No vi su cambio, sus ojos, su “locura”.
Subió conmigo, pero no quería bailar, es más, me dijo:
- Andá a bailar con tus amigas!!!
Me dirigí al balcón, mientras miraba los autos pasar, pensando tantas cosas. Cuando entré, miré hacia los reservados y me pareció reconocer a Paola en un sillón.
Fui hasta ahí, y efectivamente era ella, pero se estaba matando a besos con un chico.
Lógicamente, retrocedí sonriendo, y volví a la pista a buscar a las otras. No había visto a Diego que había salido del baño y me había “enganchado” saliendo, sonriente, del sector “besos”.
A partir de ese momento de portó como un guarango.
Me ignoraba, no me contestaba, MIRABA A LAS CHICAS EN MI CARA.
Quedé como una tarada, mis amigas no sabían qué hacer.
- Me voy – dije.
Y bajé las escaleras, re caliente.
El jefe de tarjeteros estaba en la puerta, y en cuanto le dije que me iba, me detuvo.
- Pará, llamá a un remís desde la oficina, pero… por qué te vas?
Le dije, de manera resumida, que si me quedaba, mataba a mi novio.
Y él, me contestó:
- ¿Y te vas a ir por él?
Creo que eso tocó mi orgullo. Y creo que se reflejó en mi semblante, porque el jefe me dio más vales de consumición para que comparta con mis amigos, y para mí, gaseosa, jajajaja!!!
Retrocediendo, me choco con un flaco que ingresaba, recién “palpado” en la entrada, con su novia.
- No me digas que ya se van!!!
- No, vine a buscar estos vales, Diego está arriba – le dije a Santiago.
Subimos los tres, y al llegar al último escalón, lo que vi fue lo que me soltó la correa mal.
Diego estaba bailando, haciéndose el simpático con una chica.
No pensé, no analicé, no razoné.
Mis amigas se pusieron en el medio, pero las corrí, y fui directamente al centro de la pista. Mi cara reflejaba decisión.
- Conmigo no querías bailar!!! – fue la acusación que le lancé, y acto seguido le di la peor cachetada, un zurdazo con toda el alma (soy zurda) que hizo que sus rulos se sacudieran.
Encima era en el centro de la pista, nada de un costadito.
Los que estaban bailando al lado, se quedaron estupefactos. Y el infeliz del disc-jockey no tuvo mejor idea que pasar ese maldito tema de Cristian Castro en ese instante (o al menos, en ese instante, yo lo escuché, porque la rabia me había tapado los oídos).



Diego no hizo nada, no me contestó ni se movió.
Me fui de ahí, creo que me llevé puestos a Santi y su novia, es más, me preguntaron algo y no les di pelota.
Mis amigas me llevaron al baño.
Creían que iba a llorar. Pero no.
La calentura que tenía no me dejaba hacerlo. Quería matarlo con mis manos.
- No vale la pena.
- Por eso te queríamos parar. No te podés quemar por él, Pau.
Entendí lo que me decían, pero me importaba tres carajos que los flacos huyeran de mí creyendo que era “loca y golpeadora”:
- Que les sirva a todos estos giles, pero de mí no se ríe más nadie, y ese pelotudo, menos.
Al salir de la oficina-baño, vi que el caradura seguía bailando!!!!!
No lo podía creer.
Pués bien, yo también iba a bailar.
Lo hice hasta donde pude, y conteniéndome, porque me sobraban ganas de surtirlo otra vez.
Decidimos alejarnos hasta la barra, y fui directamente a hacer desastre con mi hígado.
Mientras pedía un “cola de mono”, aparecen Pitu y Juan.
- A vos no te decimos nada porque debe de andar tu futuro marido, pero a uds, vengan abajo que está bueno.
- Pitu, mejor no hablemos de Diego. Vamos Pau abajo? – dijo y preguntó Karina.
- Con mi vaso en mano, los seguí hasta abajo. Pero antes vi que Diego se iba a la terraza.
- Kari, acompañame, un segundo – le pedí, y les dije al resto – uds, bajen, en un rato vamos.
- No me parece justo, a qué vamos? Le vas a pegar hasta que te pida perdón? O te vas a arrastrar vos? – me siseaba Karina, enojadísima – Al final, te hubieras quedado con el Tano.
- Es solo un minuto.
Y al llegar a la terraza lo vi besándose. No se si era la misma chica o no.
Mis lágrimas comenzaron a correr, incontrolables.
- No Paula, no vale ni una siquiera – me abrazó mi amiga, sacándome de ahí.
Otra vez al baño.
Miraba mi mano derecha, dejándome cegar por el brillo de la alianza.
- Vamos abajo – le dije.
Y estuvimos abajo. Mientras ellos bailaban, yo los miraba. Pitu y Juan no entendían nada, pero eran lo bastante delicados como para no presionarme.
Juan vino, me abrazó y me dijo:
- Me tenés que enseñar a bailar americano. Si Poly aprendió, yo también!!!
Poly o Polaco era el apodo de Santiago, en su adolescencia.
Al terminar el baile, como a las 5:30 de la mañana, salimos todos juntos.
No sabía si Diego estaba o se había ido. Pero sí sabía que todo estaba mal.
Y en la vereda, lo vi que estaba apoyado en el auto, esperando.
Supuse que a su nueva “novia” o amigos. Conociendo su orgullo y el bollo que le había dado en público, seguramente, para él había muerto.
Así que mi sorpresa fue genuina cuando se acercó hasta mí para decirme:
- Te llevo hasta tu casa y de paso hablamos.
Karina me miró con cara de “tienen que hablar, pero no se si da que sea hoy”.
Acepté que me llevara, pero no me dirigió la palabra en casi todo el trayecto. Tuvo la mala suerte que pinchó un neumático. Pensé que iba a insultar su mala suerte, pero me tapó la boca, porque de la suya no salió palabra alguna.
Por las dudas, yo había decidido quedarme callada.
En cuanto solucionó ese percance, continuamos la marcha.
Qué pasaba por su cabeza, lo supe mucho tiempo después. En ese momento, toda mi altivez había desaparecido. Quería retroceder el tiempo y que todo volviera a estar bien.
- Die, qué pasó?
Le pregunté con lágrimas apenas contenidas.
De parte de él solo había silencio.
Cuando llegamos a mi casa, volví a preguntarle:
- Vamos a hablar?
- Sí, pero ahora mejor no – me contestó. Y nos dimos un abrazo extraño, al menos en ese instante me lo pareció.







SIGUE QUEDANDO LARGO, PERO YA ENTRÉ EN EL CIERRE.
SI PUEDO, EL FINDE CONTINÚO CON EL RESTO.
BESOS Y ABRAZOS!!!
Y GRACIAS POR ENTENDER QUE HAY COSAS QUE CUESTAN MÁS QUE OTRAS.

domingo 1 de noviembre de 2009

EL COMIENZO DEL FIN 5




Mi hermano no entendía nada, yo no tenía ganas de explicarle tampoco.
Nos pusimos a hablar y me contó que necesitaba una recepcionista para la agencia de remís que había habilitado en Villa Domínico, a una cuadra del Parque. Me ofrecí de una.
En casa acordamos que el colegio no lo descuidaría, es más, podía estudiar en la agencia e iba a ir los lunes, miércoles y viernes de 15 a 23 hs. Mi hermano me traería a la vuelta.

Por unos días estuvimos desencontrados Diego y yo.
Con mis compañeros del cole veníamos organizando el baile con el fin de recaudar fondos para nuestra fiesta de graduación. Ese año “veraneamos” en Berazategui, jajaja, el “Parque Textil” con sus piletas y parrillas, fue el encargado de que sobrellevemos, lo mejor posible, el calorcito.
Estaba con mi energía puesta en eso, cuando un día veo el auto de Diego estacionarse en casa.
Reconozco que mi corazón latía alocadamente al ver a ese vanidoso pelilargo, pero también mi orgullo me frenaba.
- Pau, dejate de joder con toda esta histeria.
Lo miré y decidí hacer la “gran Diego”, o sea, hacerme la gila.
- No se de qué estás hablando – le respondí volviendo a revisar la lista de los asistentes.
- Estás enojada por lo de la otra noche y me evitás!!!
- La otra noche te portaste como un estúpido, y no te evito, simplemente estoy furiosa!!!!!
Y volví a lo mío, ignorándolo por completo.
Fueron demasiados los minutos en total silencio hasta que no aguanté más y levanté la mirada.
Allí, sentado frente a mí estaba el hombre que había logrado que mucho dejara de importarme, que solo viviera por y para él, y para ese amor que parecía indestructible.
Sus ojos sonreían de manera divertida, haciendo un esfuerzo sobrehumano para no largar una carcajada.
No era de reírse mucho, por eso, cuando lo hacía me quedaba fascinada viendo el cambio que se producía en sus facciones. Y volví a decirle lo que mucho tiempo atrás le dije:
- Tendrías que sonreír más seguido.
El abrazo que me dio selló una tregua. Nada hacía suponer lo que vendría después y lo que por mucho tiempo no entendí.



El evento que organizamos salió genial. Ahí estuvieron mis compañeros del colegio, amigos, novios y novias, familiares…
Con Diego estábamos, nuevamente, bien. Mis amigas le decían, sutilmente, que se portara bien conmigo, que no fuera tonto, etc.
Al menos, esa noche se portó muy bien, no se puso celoso y se bancó que con mis compañeros ya estuviéramos “moqueando”, cantando, abrazados haciendo una ronda al son de “Tratar de estar mejor” (de Diego Torres).
Era como si ya estuviésemos haciendo el duelo de la etapa que, en meses, cerraríamos.
Estábamos todos muy sensibles, jurando que seguiríamos viéndonos…


Tratar de estar mejor - Diego Torres




Las clases comenzaron, todo se iba acomodando de a poco.
Mi novio con su trabajo y estudio, volviendo a estar distante; yo decidiendo abandonar voley.
- ¿Pero por qué no querés seguir? Sos buena, Paula - me preguntó Mariano cuando le informé que ya no iba a continuar en el equipo.
- Gracias, pero ya no tengo las mismas ganas, venir se está convirtiendo en una tortura.
Mariano lo entendió, mantuvimos un diálogo ameno y me despedí del resto del lindo grupo que se había formado. Ya todas habíamos pasado la prueba de dejar de babosearnos por el entrenador. Su belleza ya no nos hacía cometer estupideces para llamar su atención.
Habíamos descubierto a un tipo fantástico, ubicado, respetuoso, atento, y… mayor para nosotras!!!!

Otra renuncia que intenté fue la de “tarjetera”, pero el jefe no me dejó.
Y luego recapacité y me dije a mí misma: entro gratis, me ligo cervezas gratis… bien valen un par de horas por semana repartir esas entradas.
Así fue que continué, pero también influyó el hecho de que Laura también estaba y necesitaba distraerse. Aún le dolía lo sucedido con Julio.
Aunque él la había buscado, ella había puesto punto final a esa historia.
Y la culpa que sentía por esa causa, me impulsó a hacerle el aguante con las promociones en la Disco.



Un día, aparece Diego en mi casa con esta cuestión:
- Pau, el sábado van a ir unos compañeros del laburo a Kethal, ¿tenés amigas para que vayan?
- ¡¡¡Nene, ubicate!!! ¿Te pensás que están de oferta las chicas?
No era para saltar así, pero la razón fue:
- ¡¡¡Que tus amigos se busquen minas solos, no vayan a ser todos “Julitos”!!!
- Con vos, últimamente, no se puede hablar. ¡¡¡¡Para venir acá me tengo que vacunar contra la rabia antes!!!!
- Nadie te obliga a venir.
Diego me miró fijamente, y respirando hondo, me preguntó:
- ¿Vas a ir este sábado a Kethal? Te aviso que yo sí voy.
- Bueno, entonces andá!!
Discutimos un poco. Reconozco que el simple hecho de que algo me recordara a Julio me alteraba, tampoco era motivo para que mi novio se manejara de esa manera. Lo notaba con muchos “humos”.
Terminamos acordando que nos veríamos adentro del boliche. No fue idea mía, sino de él, porque se iban a ir los muchachos a tomar unas “birras” (cervezas) antes, y jugarían al pool (¿?).
Se que lo miré extrañada, pero decidí dejarlo por imposible.
Y en el colegio, con las chicas, organizamos la salida.
Aunque comencé a sentir algo extraño, decidí omitir esa sensación que venía jodiéndome desde hacía un tiempito.
Y esa noche le puse onda a la salida, me esmeré en mi arreglo (fui de pantalón), y nos juntamos con las chicas en un pub, que ya era nuestro “aguantadero” de siempre.
Tomamos algo, hicimos tiempo, y luego partimos felices hasta Kethal.
Una vez adentro, bailamos entre nosotras. Yo estaba atenta a la escalera por si venía mi novio.
Cuando al fin lo veo, prácticamente me abalancé hasta él, que me recibió sorprendido.
Y noté que venía bastante pasadito de alcohol, pero en vez de estar “pegajoso”, estaba en “amame y morite por mí”. O sea, no estaba demostrativo, visto de afuera, yo estaba colgada de él. No se si me explico.
Y eso ya empezó a romperme soberanamente las pelotas.

Diego estaba entre sus compañeros.
Mi recuerdo de esa noche era que él estaba en “estrella”, haciendo alarde de que me tenía a sus pies. No lo hacía de manera verbal pero sí, corporal.
Me los presentó pero se mostraba “idiota”. No aguanté más y le dije:
- Vamos con las chicas.
- Traelas acá!!! – me contestó.
Lo miré un segundo, fui con las chicas y ellas me respondieron:
- Que se vaya a cagar!!! Que vengan ellos!! Quién se cree que es??




No Doubt - Don´t speak



"Tú y yo
Solíamos estar juntos
Todos los días siempre juntos
De verdad que siento
Que estoy perdiendo a mi mejor amigo
No puedo creer
Que esto pueda ser el fin
Parece como si lo quisieras dejar
Y si es cierto
Bueno, no quiero saberlo

No hables
Ya sé lo que estas diciendo
Así que por favor deja de dar explicaciones
No me lo digas porque duele
No hables
Sé lo que estás pensando
No necesito tus razones
No me lo digas porque duele

Nuestros recuerdos
Bueno, pueden ser tentadores
Pero algunos son
Terriblemente aterradores
Mientras morimos, tú y yo
Con mi cabeza en mis manos
Me siento y lloro..." (NO DOUBT)




DEBERÍA HABERLO TERMINADO HOY, PERO SE ME HIZO LARGO Y HASTA ACÁ LLEGUÉ, TENGO QUE COMER.
PROMETO EL JUEVES INTENTAR MANDAR TODO, AUNQUE QUEDE LARGO.

BESOS A TOD@S!!!

jueves 29 de octubre de 2009

EL COMIENZO DEL FIN 4

Ajustando cuentas


Nos vimos esa misma tarde.
Ambos con vestigio de no haber dormido nada.
Me dijo que aún estaba enojado porque no me fui con él, que no se iba a pelear con su amigo pero que no lo hiciera más.
Porque eso era poner piedras en la amistad, y que debía entenderlo como él también entendía y resistía a mis amigos.
Mientras hablaba, lo escuchaba atentamente. Sin decir nada.
Me confundía, me hacía sentir culpable, pero a la vez me producía rebeldía.

- Mis amigos no meten cizañas, al principio dijeron lo que pensaban pero luego se mantuvieron al margen.

- Está bien, Paula, ponele que Julio se fue de mambo pero lo hizo por el quilombo que se armó, y la causa fuiste vos.
- Yo no fui ninguna causa, en todo caso, no te hubieras metido – acá ya elevaba el tono de voz, reconozco que empecé a calentarme mal -, no necesito que nadie me defienda, entendelo, no te necesito a vos ni a nadie!!!!
- No puedo creer que por tremenda boludez estemos mal nosotros!!! Dios míooooooo!!!! – gritó ya enojado.

Me levanté y le tiré a la mesa el papel que había escrito.
- Me voy a mi casa, sos tan anticuado como tu amigo, y demasiado machista para mí.
Él se quedó mirando la hoja, pero en cuanto pasé por su lado:
- No te vayas mi amor, no me dejes… no soy nada sin vos.
- Yo tampoco soy nada, pero no cedés un milímetro.

Y era verdad, ni siquiera un “disculpame”.
Entendí que seguía pensando igual que el imbécil del amigo, y que me había pedido, sutilmente, que no me metiera con él.





Sentí su abrazo, sentí su velado pedido de que me quedara y mi amor sangrante porque algo se me rompía en pedazos.
No era esa nuestra etapa, aún debíamos crecer un poco más, madurar.
Debí hacer caso a mi razón e irme, tomar distancia, pero no.
Me quedé con él, me aferré a los últimos momentos que pasaríamos juntos, confiando en que su inseguridad, sus celos, su desconfianza, menguarían o, con suerte, desaparecerían.
Lo amé, es más, jamás dejé de hacerlo, ni cuando me casé con otro…
Y en esa lista, habían tantos puntos a favor!!! Pero los pocos que habían en contra, pesaban mucho más.

*************************************************************************************

Mis amigas





Esa semana me reuní con las chicas. No entendían, no aceptaban, no podían creerlo.

- Pero este Julio es más que un pelot.. es un pajero!!! – con uds, Karina, jajaa.
- Pobre Lau, es terrible que tu novio se caliente con tu amiga – con uds, Patri.
- Bueno, la cara de tarado la tiene, pero además, flor de cagón… no entiendo por qué Diego lo defiende si lo dejó peleando solo y además, no puede ser tan ciegooooo!!! – con uds, Paola.
- Che, no te enojes, pero… no será que Julio lo tiene agarrado en algo a Diego? – Patri.

Las escuchaba, me sorprendían con sus comentarios y suposiciones.
- Diego le tiene cariño y lástima a Julio por haber vivido situaciones complicadas, se cree el hermano mayor, que debe proteger, o algo así – les dije – pero no creo que Julio tenga nada en contra de Diego… fijate que no fuma, no se droga, toma poco, labura, estudia,…
- Bueno, hay que investigar si siempre fue así con Diego, con los otros, o solo ahora, porque te tiene ganas – sugirió Karina.
- Basta, no me interesa!!! No se dan cuenta?? No es Julio el problema, sino Diego.
Me miraron creyendo que estaba loca.
- Chicas, piensen… hoy es Julio quien tiene el poder de hacer que él dude de mí, mañana será otro… es él quien permite que se metan en nuestra historia.
- Puede ser, no lo había visto desde ese lado.

*************************************************************************************

Un sábado de fines de febrero


La relación con Diego estaba “delicada”, pero él venía todos los días, me llamaba, estaba atento.
Era yo quien se sentía resentida, y justo cuando empezaba a relajarme de nuevo, mantuvimos una charla telefónica:

- No vas a salir hoy? – le pregunté.
- No, pero si vos querés, salí – me dijo.
- Me voy a quedar en casa, vino mi hermano – le comenté – además no tengo ganas de salir a bailar.
Nos despedimos con un beso.

Eran pasadas las 12 de la noche, hacía calor, y con mi hermano (es mi primo, pero nos criamos juntos, me lleva 12 años) nos tomamos un par de cervezas, tirados en la vereda, pero debajo de un árbol, por lo cual no se nos veía, ya que el mismo obstruía el paso de la luz.
Estábamos hablando de todo un poco, me decía que era una tonta por no salir, y cosas por el estilo, tales como:

- A tu edad, minga que me encontraban en casa.
0 también:
- Si tuviera tu edad, ya estaría bolicheando!!

Nos reíamos a carcajadas, hasta que veo que pasa un auto desconocido, despacito, con dos vagos en el interior, mirando hacia mi casa.
Era Diego!!!
Me levanté re caliente, y ni bien me vio, gritó:
- Acelerá!!!
Los corrí, pero en cuanto vi que doblaron a la derecha, retrocedí y fui a buscarlos por la izquierda. No se por qué me imaginé que me los iba a encontrar.
Exactamente… me los encontré de frente.
Me paré delante del auto, que me cegaba con la luz alta y no veía quiénes estaban adentro, además de mi novio.
Diego salió, riendo, pero con cara de culpa.

- Flaca, qué hacés acá?? Pensé que nos ibas a correr por el otro lado!!!!
- No soy boluda, y uds son muy básicos – le dije, seria.
- Jajajaja- conocía esa risita nerviosa – bueno, solo pasábamos, qué hacías escondida??
- No estaba escondida, estaba con Dany tomando una cerveza… si solo pasaban, por qué gritaste que acelere en cuanto me viste?

Diego me quería abrazar, hacer como si nada hubiera pasado, pero yo estaba decidida a hacerle confesar, y en ese momento, creo que iba a ser capaz de agarrarlo a garrotazos.

- Qué viniste a ver? – le pregunté.
- Nada… pasaba… grité que acelere para que no te enojes y no pienses cualquiera…
- Qué viniste a ver? – no iba a zafar, esta vez no.
- Bueno, de paso miré si estabas, si salías por ahí… pero de pasada!!!
Me alejé de él, fui al lado del conductor y al agachar la cabeza, me encontré con la cara de Julio.
- No me sorprende… - le dije.
Julio estaba callado, con la mirada fija hacia delante.
Me doy vuelta, y Diego ya estaba al lado mío, abrazándome.
- No te enojes con él, fui yo el de la idea.
Lo miré fijamente, fiel a mi nueva costumbre adquirida de no decir nada.
Me solté con un:
- Sigan jugando a los cornudos, yo me voy a tomar mi cerveza con Dany.
Diego decidió ser prudente y cortarla ahí… menos mal.






(En la próxima, se termina esta historia, en la etapa adolescente)

lunes 26 de octubre de 2009

EL COMIENZO DEL FIN 3

MOMENTO DE DECISIONES


Íbamos los tres en completo silencio.
Cada uno analizando, en su interior, lo acontecido esa noche, con su posterior madrugada.
Hasta que:
- Soy una boluda – así de repente, nació el “mea culpa” de Laura.
- ¿Por qué? – preguntamos nosotros.
- No quise darme cuenta que Julio está enamorado de vos.
La abracé fuerte y le dije:
- Ese no quiere a nadie.
- Está obsesionado – aseguró Santiago.
- No se qué tiene, pero siempre fuimos él, Pau y yo.

Carajo!!!!! Horrible situación. Me sentía culpable de algo que no había buscado, y el dolor de mi amiga me ponía peor.
- Viste que no eran cosas mías? – le dije a Santiago, con rencor.
Se que no tenía la culpa, pero NADIE se había dado cuenta, nadie quiso “ver”.
Seguimos en silencio el resto del trayecto.
Dejamos a Laura en su casa. Ella me dijo que no me sintiera mal, que la culpa de todo la tenía el imbécil de Julio.

En cuanto emprendimos la marcha hasta mi casa, Santiago estacionó en la placita que está a pocas cuadras.
- No se qué hacer!!! – me dijo, totalmente abrumado.
Lo entendí. Estaba en el medio. Ambos eran sus amigos.
- No hagas nada, Diego ya eligió.
Y hablamos bastante, le conté lo que me pasaba cuando Julio estaba cerca, de cómo manipulaba a Diego, de las veces que discutimos por comentarios absurdos de ese engendro.
Santi me dio su punto de vista:
- Me duele Pau tener que decirte esto, pero si la relación con Diego te está haciendo mal, si él no se da cuenta de varios puntos, si él te falta el respeto de esa manera, entonces, fijate qué vas a hacer. Yo se que te quiere, también se que vos lo querés, pero a veces, eso solo no basta. Me entendés?

No lo entendía bien, no quería darme cuenta de que tenía razón.
Por eso preferí girar la conversación hacia su terreno. Preguntar sobre sus cosas era más seguro que seguir investigando mi confundido interior.
Y escuchar sus planes, su “vuelo”, su amor recuperado, sus ansias de ver mundo…
Algo de todo lo que hablamos comenzó a germinar dentro de mí, pero aún faltaba algo más. Solo un empujoncito.



Y conocí a mi mejor amigo, el que me acompañaría en tantos desvelos, en tantos pesares… pero aún falta para eso.


Al acostarme, esa mañana, no podía dormir.
Por mi mente desfilaban los recuerdos, y comenzaba a darme cuenta de varias cosas.
Ese tipo era un enfermo. Ni en las novelas de Verónica Castro, ni de Grecia Colmenares, ni Montaña Rusa, ni nada de lo que había visto, encontré jamás tremendo hijo de put… como Julio. Porque éste era real, acá no había ficción.

Después el tiempo me presentó al rey de las basuras, pero aún no sabía que estaba a un paso de conocer a mi actual ex marido…

Y sin dormir nada, me levanté.
Ring, ring…

- Hola – rugió esa voz amada desde el otro lado del teléfono.
Y no pude contestarle. Decidí cortar.

Ring, ring…
- Hola – fue mi tímida voz esta vez la que se escuchó.
- Te estaba por llamar… fuiste vos la que me cortaste recién, verdad?
- Sí… pero esto no da para más, vos y yo tenemos que hablar, otra vez.

Ese “otra vez” lo pronuncié con hartazgo.
- Seguro que vamos a hablar, porque me rompe las pelotas que pongas a mi mejor amigo, a mi hermano (recalcó bien esto último), en mi contra.

No era buena señal, pero siempre fui kamikaze, así que acordamos vernos ese mismo día.
E hice lo que me sugirió Santiago: escribí en una hoja todo lo que amaba de Diego y todo lo que detestaba de él.
La guardé y decidí dárselo.

Y la angustia de que algo comenzaba a terminar, me oprimía el pecho, me estrujaba el alma.




Metállica - The unforgiven



"LO QUE HE SENTIDO, LO QUE HE CONOCIDO ENFERMO Y CANSADO,
ME MANTENGO SOLO ESTARÍAS AHÍ, PORQUE SOY YO QUIEN ESPERA,
AQUÉL QUE ESPERA POR TÍ...
LO QUE HE SENTIDO, LO QUE HE CONOCIDO DA VUELTA A LAS PÁGINAS,
DA VUELTA A LA PIEDRA DETRÁS DE LA PUERTA, LA DEBERÉ ABRIR PARA TÍ?
(AHORA QUE ME HE CONVERTIDO EN UN MARGINADO)
OH, LO QUE HE SENTIDO... OH, LO QUE HE CONOCIDO...
TOMO ESTA LLAVE (NUNCA LIBRE...) Y LA SEPULTO (NUNCA YO...) EN TÍ
PORQUE TÚ TAMBIÉN ERES MARGINADO...NUNCA LIBRE...
NUNCA YO MISMO... PORQUE TÚ TAMBIÉN ERES MARGINADO..." (Metállica)



(Hoy soplarías 37 velitas).

jueves 22 de octubre de 2009

EL COMIENZO DEL FIN 2

La pelea en el pub


Sentir una mano bien apoyada en mi trasero, no fue nada agradable.
Y al darme vuelta, vi la cara sonriente de un pendejo, haciéndose el chistoso con los amigos porque había cometido la “viveza” de tocarme el traste…
No, eso sí que no lo iba a permitir…
- Pendejo de mier… te voy a borrar la risa a cachetazos!!!!
Pero no pude lograr mi cometido, Dieguito me corrió hacia un costado y se abalanzó sobre el chico en cuestión, con esta expresión:
- Por qué no me tocás a mí el culo, pedazo de boludo, paja… - y una serie de insultos que ni dan para reproducirlos.
Y empezaron a volar trompadas a diestra y siniestra.





- Pau, vamos para afuera, se está poniendo feo – me susurró Laura.
Yo no podía irme, estaba mi novio ahí, en el medio de ese caos, dando y recibiendo palizas…
- Y Julio? – le pregunté a Laura.
Había desaparecido.
En un acto de extrema imprudencia, me lancé a la pista. Sabía que peleando era nula, pero al menos me podía subir encima de alguno de esos energúmenos y ayudar en algo… no?
- Ni se te ocurra!!
Esa voz y la mano frenándome del hombro. Era Santiago, pero estaba con Tommy, Ale, Julio, Daniel, y otros. Ellos se habían quedado en el otro lado del pub, pero Julio les fue a avisar y vinieron a ayudar al amigo en problemas.
En un momento, escuché que Santi le dijo a Julio:
- Cómo lo dejaste solo?
Los chicos se sumaron a los pocos que le hicieron el aguante a Diego y se armó con todo.
Hasta que…
- La canaaaaaaaaaaaaa!!!!!!
La policía había ingresado al lugar, alarmados por no sabemos quién.
Huimos despavoridos. En mi caso, si llegaba a ir presa por disturbios (o cualquier otro cargo), seguro que me mataban. Pero me la juego a todo que en mi casa iba a ser boleta.


Los Redondos - Un Poco De Amor Francés




La pelea en la plaza

Después de correr hasta los vehículos, nos fuimos a una plaza que encontramos de camino. Estacionamos y nos apeamos.
Verificamos que estuviéramos todos, y ahí comenzó el interrogatorio:
- Qué pasó? – preguntó Tomás a su hermano.
- Nada, un pendejo le tocó el trasero a Paula y encima se hacía el cancherito…!!!
- Pero, lo boxeaste así, de una? – le preguntó Santiago.
- Si la tocan a tu novia, vos te quedás haciendo sociales con el que la apoyó?
- No, seguro que no, pero date cuenta que eran muuuuuuchos, que si no fuera por la yuta (policía) nos molían a palos, y además estás exponiendo a tu novia.

Gracias Santiago por tu cuota de cordura en ese momento, pero no fue el ideal.
- La culpa la tiene ella, si se vino con una pollera que se le nota todo, provocando!!! – me acribilló Julio.
- Pará nene, qué decís? – le preguntó Laura, soltándose de su abrazo.
- Así esté en pelotas, nadie tiene derecho a ponerle una mano encima – siguió terciando Santiago.
Ya era algo incómodo porque mi novio no decía nada. Ni a favor ni en contra.
Mientras tanto:
- Con ese criterio, entonces las mujeres que fueron abusadas son culpables de que un pajero no pueda controlar sus impulsos!!! – seguía Santi.
- No se si son culpables, pero si son provocativas, que se aguanten, porque dan señales equivocadas!!! – remató Julio.
Todos nos quedamos mudos un momento, sin poder creer que dijera esa barbaridad.
- Julio… por qué no te vas a la conch… bien de tu madre!!! – sí, fui yo!!!!!
Y dirigiéndome a Diego:
- Y vos, no pensás decir nada?? Porque esta basura me está tratando de puta!!!
- Pará Paula, no exageres!! En parte es cierto que son provocadoras, se fueron las dos a bailar solas, esperando que se les pegue algún tarado.

Al borde de la indignación:
- Escuchate lo que decís, porque yo no me olvido!!!
- Vamos – me dijo Diego.
- Yo me voy, pero no con vos. La puta cambió de opinión – le dije ya con lágrimas en los ojos.
Y mirando, obviamente, a quien podría joder, no hizo falta, porque solo se ofreció:
- Yo te llevo – dijo Santiago.
- Puedo ir con ustedes? – preguntó Laura.
- Por supuesto, suban las dos.
En ese momento Diego se enojó con Santiago y le dijo que no se metiera, pero Santi le contestó que yo no iba a ir con él y que era capaz de irme caminando, que deje todo como estaba que ya bastante cagada había hecho hablando de más.
A Julio, directamente, lo ignoró.
Diego hizo el último intento:
- Si no te venís ya conmigo, fuíste nena!!
Lo miré y le hice “Fuck You”.